Actualidad: Portear sí, pero no de cualquier manera

Hoy quiero hablaros sobre porteo del bueno, del ergonómico, del que respeta los tiempos del niño, su desarrollo psicomotor y que además facilita enormemente la vida de los padres. Y es que es indudable que portear se ha puesto de moda y ¡yo ando feliz como una perdiz! Ahora os explico las claves del porteo que seguro para que aprendáis en un plis.

Empecemos por el principio, portear, igual que caminar, tiene múltiples beneficios tanto para el porteador como para el porteado, pero portear con un portabebés no recomendable, es como caminar con tacones, sigue siendo beneficioso, pero no hay quien lo soporte.

¿Qué necesita un portabebés para ser ergonómico?

  •  Se ajusta punto por punto al cuerpo del niño

Esto significa que la tela con la que está confeccionado el portabebés no debe ser preformada, ni rígida, ha de adaptarse al cuerpo del niño como una segunda piel, porque no se trata de que el niño se coloque en la postura que el portabebés diga, se trata de que el portabebés pueda colocarse en la postura en la que está el niño.

  •  Se adapta a cada etapa de desarrollo anatómico, fisiológico, biomecánico y psicomotor del niño

Haremos primero un recuerdo anatómico. La columna de un adulto, vista de lado, tiene varias curvas fisiológicas, que hacen que parezca una S alargada. La curvatura de la zona cervical se llama lordosis y es una concavidad, en la zona dorsal lo que tenemos es una cifosis, es decir, una convexidad, en la zona lumbar volvemos a tener lordosis y el sacro, que es una fusión de varias vértebras también forma una cifosis.

Cuando los niños nacen, sin embargo, su columna es una cifosis global, esto significa que forma una gran C desde el cuello hasta el culete, después, con el paso de las semanas y los meses, el niño consigue levantar la cabeza estando bocabajo y se forma la lordosis cervical, más tarde, cuando comienzan a gatear y consiguen ponerse de pie agarrados a algo, se forma la lordosis lumbar y todas estas curvas no se estructurarán hasta pasados varios años.

Por otro lado, está el desarrollo de las caderas, que es otro tema muy importante. Seguro que sabéis que la cabeza del Fémur se articula con la pelvis para formar la articulación coxofemoral, lo que quizás no sabéis con detalle es cómo se forma esa articulación. En la pelvis hay una concavidad conocida como acetábulo, que es donde se aloja la cabeza del fémur para permitirnos cargar el peso del cuerpo, tener estabilidad durante la marcha o dar patadas a un balón.

Sin embargo, cuando nacemos, la articulación no está desarrollada, gran parte de la misma es cartílago y ha de desarrollarse de forma correcta. Para esto, lo mejor es mantener las caderas del niño en la postura de ranita (frog position), pues es la posición en la que estamos seguros de que la cabeza femoral se encuentra bien centrada en el acetábulo y por tanto, se va a desarrollar de forma homogénea. Esta postura es precisamente la que adoptan las caderas de forma natural en el vientre materno y la posición en la que se colocan los recién nacidos de forma espontánea.

Arrullar a los niños con fuerza, con las piernas estiradas, y mantenerlos en esa posición durante tiempos prolongados, se relaciona con un mal desarrollo de las caderas y aumenta las probabilidades de sufrir displasia

Pues bien, teniendo en cuenta esto, es lógico pensar que un portabebés ergonómico lo es precisamente, por permitir que el niño mantenga la columna en cifosis global y las caderas en postura de ranita. Además de más cómodo para ambos, es más respetuoso y seguro con el desarrollo global de los niños.

  • No permite posturas antiergonómicas, de hiperestimulación o que comprometan la integridad física del niño

Cuando hablamos de posturas antiergonómicas nos referimos fundamentalmente a ir orientado mirando hacia el mundo. Esta postura de por sí ya deja de ser ergonómica por el simple hecho de que si el niño va cara al mundo, no puede mantener la columna en la cifosis global que hablábamos antes, además, las caderas no irán tampoco en posición ranita y para colmo de males, si el niño se siente cansado, asustado o nervioso (hiperestimulado) no tiene forma de protegerse. Mal por partida doble.

Por otro lado, están las posturas que se relacionan con riesgo de asfixia, que estas además de ser incómodas, antiergonómicas y nada recomendables, son directamente peligrosas. Portear a un bebé en posición de cuna no es buena idea pues corremos el riesgo de que el niño haga un doble mentón, cerrando la vía aérea y por tanto, impidiendo el paso del aire hasta los pulmones.

Estas posturas se permiten únicamente cuando queremos amamantar sin sacar al niño del portabebés, pero no se recomienda jamás como postura para desplazarnos de un sitio a otro, el niño llora en el súper, lo coloco en posición de cuna, el pequeño come y vuelta a la vertical.

La posición de ranita en vertical es además una postura fenomenal para evitar el reflujo, luchar contra los gases o ayudar a los bebés a que las sustancias de desecho salgan por el final del tubo digestivo, ayudadas de la gravedad y el movimiento.

Y muchos de vosotros pensaréis que los niños no quieren ir orientados hacia el porteador, que a los niños les encanta ir mirando el mundo… en tal caso tenemos una estupenda solución, ponerlos a la cadera. Seguirá siendo una posición ergonómica, le permitirá mirar el mundo por delante y por detrás del porteador y en el caso de estar cansado o nervioso, puede apoyarse o protegerse con el cuerpo del porteador.

  • El peso del niño está bien repartido en el portabebés. El niño va “sentado” y “contenido” por toda la tela que tiene alrededor

Es muy importante que el niño vaya sentado y no COLGADO. Existen portabebés en el mercado en los que más que sentados, los niños van colgados sobre sus genitales, zona que por supuesto, no está diseñada para cargar peso, pues como ya habrán podido comprobar en muchas ocasiones, es una zona especialmente sensible. Debemos procurar que el niño vaya más bien sentado sobre la tela, con la espalda bien apoyada y con suficiente soporte como para dejarse llevar relajado, e incluso echar un sueñecito, porque quizás no lo sabéis pero los portabebés ergonómicos tienen una especie de polvos de sueño que hacen que los niños caigan sopa en menos que canta un gallo!

  • El portabebés hace un buen reparto de las cargas sobre el/la porteador.

Esto es obvio, cuanto mejor se reparta el peso sobre el cuerpo del porteador, más cómodo resultará para este último y por tanto, más tiempo podrá usarlo.

  • Está confeccionado en tejidos certificados, que han pasado estrictos controles de calidad, indicando los componentes, los tintes y el peso máximo del usuario.

¿Cualquiera puede hacerse un portabebés con una tela bonita? pues sí. ¿Es esto seguro? Pues no. Los portabebés están fabricados con tejidos específicos, con una elasticidad determinada, en una dirección determinada, han pasado prueba de resistencia, se tiñen con tintes no tóxicos, etc. No es recomendable confiar en portabebés que no hayan sido confeccionados con telas específicas para el porteo de los niños. Si tienes dudas, pregunta la marca de la tela con la que se ha fabricado el portabebés.

Resumiendo…

Los niños al frente, en cadera o a la espalda, pero SIEMPRE orientados hacia el porteador

Las caderas en posición ranita, es decir, las rodillas deben quedar SIEMPRE más altas que el culete. Formando una M. Tenemos una regla mnemotécnica para eso: «Cuídalo Mucho» la espalda es la C y las caderas la M.

Usa portabebés de origen conocido, confeccionados con telas específicas para el porteo seguro.

Las vías aéreas deben permanecer siempre despejadas y visibles.

Si quieres usar Portabebés que requieran anudados, usa vídeos fiables para aprender. En red canguro (la asociación nacional para el fomento del porteo ergonómico) tienen grupo de Facebook, página web y organizan continuamente actividades y talleres gratuitos para las familias que quieren aprender a portear.

Si quieres usar mochila asegúrate de que es ergonómica, pero no porque lo ponga en la caja. Mira bien todos los puntos que hemos dicho: nunca ir cara al mundo, mantener caderas en posición ranita y que no vaya colgando son puntos fundamentales.

*Ana León es fisioterapeuta.

Nota publicada en www.elpais.com el 9/3/17

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