Actualidad: La clave de la alergia a la leche de vaca está en cómo nacemos

Los bebés que nacen por cesárea tienen doble riesgo de padecer esta afección relacionada a la proteína láctea.

Los bebés nacidos por cesárea tienen dos veces más riesgo de ser alérgicos a la proteína de leche de vaca (APLV) que los que nacen por parto natural, afirmaron especialistas y precisaron que en el país padecen esa reacción unos 50 mil chicos menores de tres años.

La conclusión surge del estudio «¿Es el parto por cesárea un factor de riesgo para el desarrollo de APLV en lactantes argentinos?«, realizado por el pediatra gastroenterólogo Christian Boggio Marzet junto a las doctoras María Anabel Tilli y María Teresa Basaldúa, del grupo de trabajo en Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital Pirovano.

Entre 2010 y 2014 el grupo relevó 238 pacientes de alrededor de siete meses y con un peso promedio de 3.149 gramos que tenían signos aparentes de APLV, de los cuales el 56.3% había nacido por cesárea y un 43.7% por parto natural.

«La conclusión principal es que aquellos niños que no transitan el canal vaginal tienen el doble de riesgo de desarrollar ese tipo de alergia y también reacciones tardías como reflujo gastroesofágico y cólicos, aunque no es el único factor que condiciona», dijo a Télam el profesional que dirigió la investigación, recientemente publicada en el Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition.

Boggio Marzet explicó que la flora intestinal, técnicamente llamada «microbiota«, está colonizada por millones de bacterias que «determinan gran parte de la inmunidad del individuo».

«El bebé recibe de su madre esos primeros gérmenes beneficiosos por nariz y boca durante su paso por el canal vaginal y se alojan en su intestino. En contrapartida, los primeros gérmenes que reciben aquellos que nacen por cesárea son los que circulan en la sala de parto, que no lo ayudarán en el desarrollo de su sistema inmunológico en el intestino», detalló Boggio Marzet.

La situación empeora, apuntó, cuando la mamá recibe antibióticos por alguna infección durante el embarazo o aún durante el propio parto, cuando el nene es prematuro o cuando desde muy temprano no recibe lactancia materna. «Promoviendo el parto vaginal siempre que sea posible y fomentando la lactancia materna contribuiremos a la formación de una microbiota más protectora, que sin dudas ayudará a la formación del sistema inmunológico del intestino y lo fortalecerá frente a agresiones como las alergias a la leche de vaca», completó el especialista.

Por su parte Claudio Parisi, presidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, señaló que la APLV «se manifiesta mediante síntomas inespecíficos que pueden incluir sangrado en la materia fecal, erupciones cutáneas, cólicos y retraso en el crecimiento, por lo que muchas veces se demora varios meses en llegar al diagnóstico».

«Si bien hay varios tipos de APLV, el tratamiento se inicia con la ‘dieta de exclusión’: la supresión inmediata en la dieta de la mamá del alimento sospechado, en este caso la leche de vaca y sus derivados, mientras que cuando ya no se amamanta o el bebé recibe alimentación complementaria, la supresión también debe alcanzar al niño», dijo Parisi a Télam durante el 6to Congreso Argentino de Gastroenterología Pediátrica, que se realizó en la ciudad de Buenos Aires.

En esos casos y como complemento de la leche de vaca, que el niño no puede ingerir, «se recomienda incorporar leches de fórmula especiales bajo indicación del médico tratante«, comentó Boggio Marzet. «Por lo general y si las manifestaciones son leves se indican fórmulas especiales que tienen la proteína de leche ‘rota’ o fragmentada, lo que disminuye su capacidad de generar alergia. Si los síntomas son más severos, se recomiendan las fórmulas a base de aminoácidos, donde la proteína está fragmentada al 100 por ciento y su capacidad de generar alergia es prácticamente nula», detalló.

El especialista recordó además que la cobertura de esas fórmulas «está garantizada por la ley de leches medicamentosas, que entró en vigencia en febrero«. «Afortunadamente, la mayoría de los cuadros de APLV, cualquiera sea su origen, suelen revertir por sí solos antes de los tres años. Sin embargo, en niños pequeños representa un problema serio que debe atenderse, ya que se corre el riesgo de que se presente un cuadro severo de desnutrición y complicaciones como problemas serios en el crecimiento», completó Parisi.

 

Actualidad: 16 de Octubre, se celebró el Día Mundial de la Alimentación

Ceremonia del Día Mundial de la Alimentación

El Papa Francisco pidió la colaboración de los gobiernos de todo el mundo para hacer de la migración una opción más segura y voluntaria, subrayando que garantizar la seguridad alimentaria de la población requiere hacer frente al cambio climático y acabar con los conflictos. El Pontífice realizó este llamamiento en la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación (DMA), que ha tenido lugar en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El tema del DMA 2017 es: Cambiar el futuro de la migración. Invertir en seguridad alimentaria y desarrollo rural.

El Día Mundial de la Alimentación coincide este año con un momento en que el hambre en el mundo está aumentando por primera vez en más de una década, afectando a 815 millones de personas, el equivalente al 11 por ciento de la población mundial. Este incremento se debe principalmente a la proliferación de conflictos violentos y a las perturbaciones relacionadas con el clima, que son también las principales causas de la migración por dificultades económicas.

El evento contó además con la participación del Presidente de Madagascar, Hery Martial Rakotoarimanana Rajaonarimampianina, cuyo país se enfrenta a las consecuencias del cambio climático.

Ministros de Agricultura de varios países del G7 asistieron igualmente a la ceremonia del Día Mundial de la Alimentación, evidenciando los importantes vínculos entre seguridad alimentaria, desarrollo rural y migración. Entre ellos figuró el canadiense Lawrence MacAulay, el francés Stéphane Travert, el alemán Peter Bleser, el italiano Maurizio Martina, el británico Therese Coffrey y el estadounidense Sonny Perdue. Por su parte, el japonés Ken Saito envió una declaración de apoyo.

El DMA contó asimismo con la presencia del Comisario Europeo de Agricultura y Desarrollo Rural, Phil Hogan, el Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert F. Houngbo, y del Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley.

Fuente: www.fao.org/world-food-day/2017

20 de Octubre: Se celebra en Argentina el Día del Pediatra

Se conmemora en esta fecha porque el 20 de octubre de 1911 se fundó la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), una de las instituciones científicas más antiguas de nuestro país que agrupa a los médicos pediatras.

Las profesionales que conformamos CRIANZA FELIZ acompañamos con mucho cariño a los pediatras y les deseamos un muy feliz día!

 

El ruido, un problema para el desarrollo del lenguaje de los niños

Las consecuencias del sonido en la salud pueden alterar la digestión, afectar el sueño, producir estrés o elevar la presión sanguínea, entre otras. Pero estas no son las únicas complicaciones, debido a que una investigación descubrió que el elevado nivel sonoro tiene otro efecto negativo: perjudica el proceso de desarrollo del habla y del lenguaje.

El estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison, EEUU, examinó la influencia de los ruidos en los niños para la comprensión y memoria de las palabras recién aprendidas. Para ello puso a prueba su capacidad de aprendizaje con diferentes intensidades de voces de fondo.

El objetivo fue conocer cuán susceptibles son los menores a la contaminación acústica durante el inicio del desarrollo de lenguaje, que se suman a otras dificultades auditivas más conocidas.

Las conclusiones del estudio
Para la investigación, publicada por la revista científica Child Development, participaron 106 niños de edades entre 22 y 30 meses que realizaron tres pruebas diferentes. Estas consistieron en mostrarles etiquetas con palabras y objetos para ellos desconocidos y así analizar su aptitud para memorizarlos en un ambiente simulado con un volumen entre 5 y 10 decibelios, que es la media de ruido que se encuentra en las escuelas y hogares.

Mónica Matti, fonoaudióloga (MN1923) de GAES Centros Auditivos, comentó sobre la investigación: «El estudio se focaliza en la adquisición del habla y de nuevos vocablos, y no en el aprendizaje en general. Por la edad de los chicos no tiene relación con la atención, sino con la audición en sí. Es importante que la señal, que sería el habla, se diferencie del ruido para poder realmente escuchar y así captar bien el sonido».

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el ser humano puede tolerar como máximo 55 decibelios sin alterar su salud. Para tener una referencia un taladro neumático en la vía pública produce 100 dB, mientras que la bocina de un auto produce 120 dB.

Los resultados determinaron que mientras mayor sea el bullicio de fondo, la capacidad de recordar disminuye. Los menores que estuvieron expuestos a un efecto sonoro de menor intensidad aprendieron con éxito las nuevas palabras.

«Es importante que la señal, que sería el habla, se diferencie del ruido para poder realmente escuchar. Un factor clave a tener en cuenta es la estimulación por parte de los padres y la familia para el niño», sugirió la especialista.

La adquisición del idioma es un proceso dinámico que está influenciado por el entorno auditivo del niño y si estos no son los ideales pueden provocar limitaciones para los chicos: «Es importante que las condiciones ambientales sean buenas para que un niño pueda adquirir mejor el lenguaje. Si hay silencio y un clima de tranquilidad, el niño podrá comprender mejor que otro que está en un ambiente caótico», agregó la especialista.

De todas maneras la exposición a ruidos altos y sus consecuencias las padecen personas de toda franja etaria: «Es un problema que no escapa a lo que le puede suceder a cualquiera, sin importar las edades. Por eso es fundamental informarse y concientizarze, saber cuánto el ruido nos afecta», finalizó Matti, aconsejando una manera de prevenir todo tipo de trastornos.

 

Actualidad: ONU: la lactancia materna debería ser considerada un derecho …

Un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU señaló en 2016 que el amamantamiento debe considerarse una cuestión de los derechos humanos tanto para bebés como para madres y debe ser protegido de acciones que buscan impedirlo.

En un comunicado emitido en Ginebra, los expertos señalaron que los gobiernos deben detener la comercialización “engañosa, agresiva e inapropiada” de sustitutos de la leche materna que realiza la industria a nivel global.

Añadieron que esas prácticas de marketing a menudo afectan negativamente a las decisiones que toman las mujeres sobre cómo alimentar a sus bebés e impiden que tanto bebés como las madres disfruten de los beneficios para la salud que ofrece la lactancia.

Asimismo, indicaron que los Estados no usan todas las herramientas a su alcance para combatir las prácticas inadecuadas de comercialización de esos productos y les instó a llevarlas a la práctica.

La falta de información de los trabajadores de la salud, las tradiciones culturales y familiares y la estigmatización que sufren las mujeres que amamantan en lugares públicos y en el lugar de trabajo, fueron mencionadas por el grupo como algunas de las causas que obstaculizan el avance de la lactancia materna.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que anualmente se podrían evitar la muerte de unos 820.000 niños, si la lactancia materna se inicia una hora después del nacimiento del bebé, se alimenta de ella únicamente durante los seis primeros meses y continúa el amamantamiento hasta los dos años edad junto a los alimentos complementarios indicados.

¿Por qué es tan importante la lactancia materna?

Segpún la OMS, la lactancia materna contribuye a “acabar con el hambre”, dado que la leche materna proporciona toda la energía y nutrientes que un bebé necesita durante los primeros seis meses de vida y una parte sustancial de estos hasta los dos años. Puede ayudar a prevenir el hambre y la desnutrición en los niños pequeños y la obesidad más tarde en la vida.

El amamantamiento también mejora significativamente la salud y la supervivencia tanto de los bebés como de las madres. Los estudios muestran, por ejemplo, que a nivel mundial:

  • La mejora de las prácticas de lactancia materna podría salvar más de 820.000 vidas al año, el 87% de ellos niños menores de seis meses de edad.
  • Casi la mitad de los episodios de diarrea y un tercio de las infecciones respiratorias podrían prevenirse con una mejor lactancia.
  • Una mayor duración de la lactancia materna se asocia con una reducción del 13% en la probabilidad de obesidad infantil y una reducción del 35% en la incidencia de la diabetes tipo 2.
  • Las tasas actuales de lactancia evitan un estimado de 20.000 muertes de mujeres por cáncer de mama cada año.

La lactancia materna contribuye a un mejor desarrollo mental y cognitivo, que promueve el aprendizaje y prepara a los niños para la escuela. En Brasil, los niños que fueron amamantados durante 12 meses o más permanecieron escolarizados casi un año más comparados con los que recibieron leche materna menos tiempo.

 

Problemas de memoria y trastornos de sueño, algunos efectos de las pantallas sobre los niños

Disminución de la memoria a corto plazo, problemas en el sueño y en la adquisición del lenguaje son algunos de los efectos negativos de la exposición de niños menores de 2 años a las pantallas de televisores, computadoras o celulares, que aunque “forman parte de nuestra vida debemos controlar para cuidar a nuestros hijos”, señaló el pediatra Fernando Lamas.
“Antes sólo contábamos con el televisor, pero ahora tenemos celulares, tablets, monitores, computadoras fijas y portátiles que interactúan con nosotros desde el momento en que nos despertamos”, dijo el especialista.
La Sociedad Argentina y la Academia Americana de Pediatría desaconseja el uso de pantallas antes de los 2 años, y lo único que avalan en ese grupo etario es el uso del video chat con familiares.
“El aprendizaje y la adquisición de pautas madurativas se generan en la interacción que los niños realizan con otras personas: obviamente la mamá y el papá son los más importantes estimuladores. Es a través del contacto visual, auditivo y corporal que todo comienza a desarrollarse, por lo que son muy necesarios los gestos, mímicas faciales y movimientos corporales”, retomó Lamas.
El vínculo con los objetos también es fundamental: “El niño debe tocar, tirar y llevar a la boca los diferentes objetos para poder reconocerlos e incorporarlos en su estructura mental”, explicó.
Consultado sobre los efectos de la exposición a pantallas en menores de 2 años, el pediatra detalló que no sólo generan una influencia negativa en la adquisición del lenguaje, sino también una disminución de la memoria a corto plazo.
“Además disminuyen la capacidad imaginativa del niño, alteran el hábito alimentario, traen problemas en el sueño y empobrecen su capacidad de atención”, enfatizó y aclaró que a partir de los dos años se autoriza el uso de pantallas con programas educativos.

Mayor control.
“El tiempo de pantallas por día a partir de esa edad debe estar regularse entre dos y tres horas diarias. Como padres, debemos evitar que la televisión esté encendida constantemente y fomentar espacios de juego donde la imaginación domine la escena”, completó.
La Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref) reveló en un estudio reciente que uno de cada dos niños mira contenidos frente a una pantalla antes de lo recomendado y que en el 90% de los hogares los nenes de entre 6 y 12 años se conectan a internet o redes sociales diariamente, la mayoría desde el celular (34%).
Además, si bien el 96% de los mayores cree que tiene que controlar el uso de internet, sólo el 62% indicó que implementa medidas de supervisión.
La encuesta, realizada a 1566 personas mayores de 16 años de todo el país, mostró que el 63% de los consultados evalúa como “mucho” o “bastante” el tiempo que los menores pasan frente a una pantalla, porcentaje que alcanza al 85% entre los que respondieron que los niños del hogar miran tres o más horas diarias de contenidos.
Asimismo, un 96% de los consultados señaló que los mayores tienen la obligación de controlar el uso de Internet y de redes sociales de los niños, e incluso un 63% considera que dicha supervisión debe efectuarse hasta los 18 años. No obstante, en un 40% de los hogares con menores de 12 años no se utilizan filtros para impedir que accedan a contenidos inapropiados, en un 30% no se establecen normas de uso para las redes sociales y en un 13% no se controla el historial de navegación.
Finalmente, de las diferentes situaciones que un menor podría experimentar en Internet y en una red social, la que más preocupa es que se vinculen con desconocidos. En tanto, la principal ventaja percibida es el acceso rápido a la información, mientras que en las redes sociales se valora la cooperación a través de acciones compartidas.

 

Actualidad: “Separar a un bebé de su madre las primeras horas es muy perjudicial”

Ibone Olza, psiquiatra infantil y perinatal, contesta en esta entrevista sobre los procesos que se producen en los cerebros de las puérperas en el parto

De los grandes enigmas que tiene la ciencia, uno de ellos siempre ha sido el parto y los procesos que se desencadenan con él en los cerebros de los dos protagonistas: la madre y el bebé.

Cada día sabemos más y cuánto más se sabe, más se pone de manifiesto que es un hecho casi milagroso donde todo se pone al servicio de que esos dos seres humanos se complementen de la mejor manera posible. De esta manera, se produce un enamoramiento que facilita la supervivencia, esto es, que la madre quiera estar pegado a la cría haciendo posible que ésta sobreviva sin problemas.

Ibone Olza, psiquiatra infantil y perinatal, profesora asociada de la Universidad de Alcalá y una de las fundadoras de El parto es nuestro, lleva muchos años impartiendo conferencias donde explica de manera detallada todos los procesos biológicos, químicos y llenos de amor que se producen en el acto de parir. Es todo ciencia pero muchas veces parece algo casi milagroso.

Pregunta. ¿Qué sabemos, qué sabe la ciencia de lo que pasa con los cerebros del bebé y la madre justo cuando se acaba de producir el parto?

Respuesta. El parto es un momento irrepetible e irreproducible desde el punto de vista neuroquímico. Nada más parir, el cerebro de la madre y el de su bebé se encuentran bañados en hormonas como la oxitocina, las endorfinas y la adrenalina. Esto facilita que el primer encuentro en condiciones fisiológicas pueda tener una intensidad indescriptible, y que además, quede profundamente grabado tanto en la memoria de la madre como en la del bebé. Lo que ha previsto la naturaleza es que ese primer encuentro sea amoroso, placentero y adictivo, para que las madres quieran permanecer muy cerca de sus bebés durante los primeros meses de su vida como mínimo. Todo esto en condiciones fisiológicas, es decir, si no alteramos esa química cerebral propia del parto con fármacos o con intervenciones…

P. ¿Los protocolos se establecen en función a qué? Porque si el bebé y la madre necesitan estar pegados durante los primeros momentos, ¿por qué separarlos para lavar al bebé, hacerle pruebas y demás? ¿Esto puede esperar o no?

R. Los protocolos basados en la evidencia científica recomiendan no separar al recién nacido de su madre como mínimo en las dos primeras horas que siguen al nacimiento. Hacerlo es altamente perjudicial especialmente para la salud del bebé. Si no separamos al recién nacido de su madre se lo vamos a poner todo mucho más fácil, el estrés del parto se resuelve rápidamente, la lactancia se va a iniciar espontáneamente, la interacción madre bebé va a ser mejor incluso un año después del parto… Separar a un recién nacido de su madre conlleva un estrés inmenso para el bebé junto con una vivencia que puede ser de abandono. Y para la madre…Se sabe que cuando más agresivas son todas las mamíferas es en la hora tras el parto si alguien les quita a sus crías: esto sucede en las leonas, en las ratas, etc… Sin embargo, nadie ha estudiado esta reacción agresiva en las mujeres cuando se las separa del bebé recién nacido. Tal vez por razones culturales volquemos esa reacción contra nosotras mismas, obviamente no vamos a agredir al pediatra que se lleva a nuestro bebé, pero probablemente a nivel de química cerebral pasen las mismas cosas que cuando a la leona le quitan al cachorro. ¿Será un factor para la depresión posparto? No lo sabemos aún. Sólo una grave urgencia médica justifica separar a un recién nacido de su madre, y en ese caso de todas formas el bebé debería estar siempre acompañado de su padre u otro familiar.

P. ¿Qué es para ti un nido del hospital?

R. Una entelequia, un triste vestigio del pasado, de cuando no sabíamos lo traumáticas que eran esas separaciones, de cuando se pensaba que los bebés no se enteraban de nada ni padecían ni sentían… Los bebés tienen derecho a estar siempre acompañados por un familiar durante la hospitalización, pero es que además es algo muy necesario para la salud. Pasar la noche sin tu madre es un estrés monumental cuando tienes pocas horas o días de vida.

P. ¿Qué ha pasado con las mujeres que ahora no “sabemos” parir y tenemos tantas cesáreas y tantos partos intervenidos? ¿Por qué los políticos no les hacen caso, por qué no les escuchan?

R. La atención al parto en la mayoría de los casos se basa en el miedo a las posibles complicaciones. Ese miedo hace que en muchísimos casos se intervenga demasiado pronto y que, además, muchas de esas intervenciones supuestamente destinadas a “acelerar” o “facilitar” el parto produzcan el efecto contrario: complican el parto, ponen en peligro la llegada de oxigeno al bebé, y hacen que en muchos casos al final sean necesarias cesáreas u otras intervenciones para arreglar el desaguisado previo. Es lo que se conoce como cascada de intervenciones, que es fácil que suceda en un contexto de medicina defensiva, obviamente. Y por otro lado en el parto hay una lucha de poder enorme, no solo entre profesionales (médicos y matronas, por ejemplo), también entre los profesionales y las mujeres que cada vez reclaman más ser tratadas con respeto. La violencia obstétrica existe, es grave, y viene siendo denunciada por la OMS. El parto es un momento de sensibilidad y vulnerabilidad extremas para la parturienta. Atender partos requiere paciencia, cuidado exquisito, respeto por la fisiología, tiempo… Lo mismo que se necesita para hacer bien el amor dado que las hormonas que participan son las mismas… Sin embargo esta dimensión sexual del parto se niega o se ignora sistemáticamente. En fin, que es un problema tremendamente complejo.

P. Dice el obstetra francés Michel Odent, uno de los defensores más conocidos del parto natural, que para cambiar el mundo hay que cambiar la forma en la que nacemos.

R. Si el parto y el nacimiento son respetados (y esto no excluye que en ocasiones haya que hacer cesáreas u otras intervenciones), las madres salen más fuertes emocionalmente del mismo. Les va a ser más fácil criar a sus bebés, lo van a disfrutar y además les van a cuidar y proteger mucho mejor. Si los bebés encuentran una madre y una familia amorosa cuando llegan al mundo es altamente probable que crezcan sintiéndose queridos, lo que les hará adultos empáticos y sensibles. Cuando hablamos de cambiar el mundo nos referimos a que la violencia hay que erradicarla desde el nacimiento, algo que todavía no se reconoce en muchísimos lugares.

P. Los cuidados a la salud mental perinatal en España están bajo mínimos. ¿Por qué? ¿Por qué no se entiende que la salud mental de la mujer tras el parto es tan importante? Y, ¿sobre todo, por qué lo es?

R. Me parece muy difícil ser madre hoy en día en este país. Todo lo que tiene ver con los cuidados está infravalorado e invisibilizado. Las mujeres que desean ser madres se enfrentan a una verdadera carrera de obstáculos, comenzando por esa imposible conciliación laboral que creo que en buena medida es reflejo de la sociedad capitalista en la que vivimos. Se prioriza el consumo por encima de los cuidados, y no se reconoce el valor social que tiene gestar, parir, amamantar o criar a los futuros ciudadanos. En ese contexto, muchísimas madres sufren de ansiedad y depresión incluso desde el embarazo. Pero no se quiere reconocer ese malestar. Por otra parte, la psiquiatría tradicionalmente ha culpado a las madres de muchos trastornos. Solo ahora se empieza a reconocer la importancia de prevenir, detectar, diagnosticar y tratar los trastornos mentales perinatales. Es importante hacerlo porque con ello se alivia sufrimiento, se previenen rupturas de pareja, trastornos psiquiátricos infantiles e incluso infanticidios…

P. Custodia compartida desde el nacimiento. ¿Qué opinión te merece separar a la madre del recién nacido? Damos por hecho que no hablamos de una madre que puede poner en riesgo a su hijo, claro.

R. No tiene ningún sentido. Un recién nacido o un bebé no puede ir de aquí para allá. Quien plantee eso desconoce por completo las necesidades afectivas de los recién nacidos.

Entrevista realizada por Gema Lendoiro

La serenidad de la lactancia y la oxitocina

Para el observador, el efecto más destacable en la madre lactante es su serenidad. Esta tranquilidad puede evaluarse tanto en los humanos como en las ratas de laboratorio. La lactancia provoca la reducción de la tensión arterial y de la tasa de hormonas del estrés (cortisol) en sangre, lo que indica la disminución de la actividad del sistema nervioso simpático y de las glándulas suprarrenales. La rata que amamanta responde a los estímulos estresantes con una tasa reducida de cortisol. Cuanta más oxitocina recibe la rata, más duradero su estado de tranquilidad.

Las mediciones de la actividad cerebral en las hembras lactantes muestran que son muchas las que duermen mientras dan de mamar. Esto también es así en las mujeres, sobre todo cuando dan de mamar por la noche. El estado de calma profundo está estrechamente relacionado con la lactancia.

Estos cambios fisiológicos no son de corta duración, sino que persisten durante todo el periodo de la lactancia. Algunas mujeres reaccionan de manera diferente, pero la mayoría están más serenas y en armonía con su entorno. Las ratas lactantes son también menos susceptibles a la perturbación.

Durante la lactancia, muchas mujeres anhelan una vida más tranquila. Las tareas que parecían importantes bajan posiciones en la lista de prioridades. Las madres están a gusto en un entorno apacible y en su contexto familiar. En general, no les aburre dar de mamar u ocuparse de sus hijos; el tiempo no se les hace largo, ya que tienen menos necesidad de distracción que antes. En el curso de mis investigaciones, las madres cuyo comportamiento cambiaba más eran las que tenían mayor nivel de oxitocina en la sangre. El número de pulsaciones de oxitocina en cada sesión de lactancia repercute no sólo en la cantidad de leche producida, sino también en el estado de serenidad de la madre.

La oxitocina dispone de dos vías de distribución: la sangre y los nervios. La oxitocina puede, excepcionalmente “desbordar” de un sistema a otro cuando las dosis son muy altas. Creo, por tanto, que, durante la lactancia, además de un nivel elevado de oxitocina en sangre, aumenta también el nivel de esta sustancia en el sistema nervioso. Puesto que la oxitocina en el cerebro (así pues, de origen nervioso) genera calma y distensión, mis colegas y yo misma llegamos a la conclusión de que estas modificaciones en el comportamiento se deben al aumento de la oxitocina liberada en el mismo cerebro.  Hemos podido demostrar también la relación entre una tasa alta y persistente de oxitocina en sangre y un comportamiento tranquilo, un deseo de aislamiento y una menor necesidad de movimiento y novedad a nuestro alrededor.

Kerstin Uvnäs Moberg
Extraído de “Oxitocina, la hormona del, amor, la calma y la sanación”.