Los pediatras piden que se prohiban los andadores: 9.000 bebés al año sufren lesiones por su uso en EE.UU.

Los andadores infantiles siguen siendo una “fuente prevenible de lesiones” para los niños pequeños. Así lo ratifica un estudio publicado en la revista ‘Pediatrics’. Sus investigadores y la Academia Americana de Pediatría solicitan su prohibición, una petición a la que se une la Asociación Española de Pediatría (AEP). Llevan años solicitando su retirada porque no solo no enseñan al bebé a caminar sino que además, resultan peligrosos.

Los más afectados: bebés de siete a diez meses de edad

Un estudio del Centro de Investigación y Políticas de Lesiones del Hospital Nacional Infantil de Columbus (Ohio) Nationwide Children’s Hospital ha evaluado las características de las lesiones provocadas por los andadores infantiles.

Según los datos de la investigación, más de 230.000 niños menores de quince meses fueron tratados en las salas de urgencias de los hospitales de Estados Unidos a causa de lesiones relacionadas con los andadores infantiles, entre 1990 y 2014 (un promedio de más de 9.000 al año).

La mayoría de las lesiones afectaban a niños de entre siete y diez meses de edad.

La buena noticia es que el número de lesiones relacionadas con los andadores infantiles ha seguido disminuyendo sustancialmente durante los últimos 25 años. Sin embargo, es importante que las familias entiendan que estos productos siguen causando lesiones graves a los niños pequeños y que no deben ser utilizados“, explicó Gary Smith, autor principal del estudio y director del Centro de Investigación y Políticas de Lesiones del Hospital Nacional Infantil.

Los peligros del andador

Según los datos del estudio, la mayoría de las lesiones (91%) fueron en la cabeza o el cuello e incluyen fracturas de cráneo y conmociones cerebrales.

Las tres causas principales de lesiones:

  • Caídas por las escaleras (74,1 por ciento);
  • Caídas hacia fuera del andador (14,7 por ciento);
  • Lesiones ocurridas porque el andador dio al niño acceso a algo que normalmente no podría alcanzar: quemaduras, envenenamiento y ahogamiento (un 2,8%).
“Los andadores infantiles proporcionan una rápida movilidad a niños pequeños antes de que estén listos por su desarrollo”, explica el Dr. Smith.

Además otros peligros. No solamente son inútiles para enseñar a caminar, sino que alteran el desarrollo motor natural.

Por si no lo sabías, los andadores fueron creados para ayudar a las personas que no podían caminar por edad o algún accidente. Años después se popularizaron para enseñar a andar a los bebés pero es diferente: los adultos ya habían aprendido a caminar, mientras que los bebés aún no están preparados para hacerlo, ni física ni mentalmente.

Los pediatras llevan años solicitando su prohibición

Estas cifras avalan la petición de la Academia Americana de Pediatría que lleva años solicitando su prohibición. Hasta ahora, han logrado que en 1997 se adoptara un estándar voluntario de seguridad que requería que los andadores para bebés fueran más anchos que una puerta estándar o que tuvieran un mecanismo que lo detuviera si una o más de las ruedas se apoyan sobre el borde de un escalón.

En junio de 2010, la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU. incluyó requisitos más estrictos para el diseño de andadores infantiles, estandarizó el método de evaluación para prevenir caídas por las escaleras y agregó una prueba de freno de mano.

Pero los andadores infantiles siguen siendo legales y los accidentes continúan ocurriendo. Por eso la Academia Americana vuelve a pedir que se prohiban, como ya hizo Canadá y Brasil.

La AEP, por su parte, es contundente al afirmar que: “el mejor andador es el que no se usa”. Y añaden que:

“Los andadores no aportan ningún beneficio para que los niños aprendan a caminar, y además multiplican el riesgo de accidentes”, señala la AEP.

“Por eso, apoyamos a la Academia Americana de Pediatría para prohibir la fabricación, venta e importación de andadores infantiles en los Estados Unidos”, concluyen los autores del estudio.

Autora: Karmen Pascual. www.bebesymas.com

 

El porqué de las huelgas de lactancia

Si el bebé rechaza el pecho habrá que buscar el porqué. Puede deberse múltiples factores como una otitis, la salida de un diente o a una lesión en la boca (afta)

Hoy hablaremos de la «huelga de lactancia» una situación en la que, sin motivo aparente de repente el bebé rechaza el pecho. Conducta que hace dudar a la madre si la lactancia ha llegado a su fin.

La sospecha es errónea, ya que es rarísimo que un lactante que toma leche materna se destete repentinamente de forma natural por decisión propia antes del año de edad. El destete natural y espontáneo no inducido por la madre, es decir, el que se produce por parte del bebé es gradual, nunca inesperadamente. Por lo tanto, si el bebé rechaza el pecho, habrá que buscar el porqué. Ningún mamífero deja de tomar su principal alimento de repente, y la leche materna es el principal alimento del bebé en su primer año de su vida. Lo primero que hay que hacer es descubrir cuál es el problema y solventarlo para continuar ambos disfrutando de la lactancia. Un lactante puede rechazar mamar de un pecho o de los dos, porque le esté ocasionado molestias. El succionar del pecho puede incrementar un dolor de oído debido a una otitis, siendo el motivo por el cual no quiere comer, o, también puede dificultar el agarre al pecho y ser la razón por la que se niega a mamar, una lesión en su boca (afta) o incluso la salida de algún diente. Por consiguiente, ante cualquier sospecha de que la succión al pecho puede resultarle molesta, mi recomendación es acudir al pediatra para que revise al lactante y valorar si existe algún problema y en consecuencia prescribir el tratamiento oportuno, que permitirá a su vez al lactante continuar alimentándose al pecho. Los mocos son otro inconveniente por lo que un lactante declina amamantar. Un lactante respira y mama a la vez, de modo que su nariz congestionada dificulta su respiración mientras succiona del pecho, siendo una de las principales causas por las que rechaza el pecho. En estos casos le ayudará si antes de la toma, despejas las vías respiratorias con un lavado nasal con suero fisiológico para limpiar de mocos su nariz. Como el lactante no sabe sonarse la nariz y el suero fisiológico viene a ser para el bebé el equivalente a los pañuelos para los adultos, puedes utilizarlo las veces que sea necesario. A la vez, en el caso de mocos es muy recomendable que continúe mamando con frecuencia, puesto que, la leche materna ayuda a fluidificar los incómodos mocos. Además, una posición adecuada del bebé al pecho como la postura de «caballito» o vertical, en la que el bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre, contribuye a que respire mejor durante la toma cuando está congestionado. En otros casos, la introducción rápida de la alimentación complementaria puede desencadenar una «huelga» de lactancia. A partir de los seis meses y hasta el año de edad la leche debe seguir siendo su principal alimento. Si se le ofrece demasiada cantidad de alimentos, puede suceder que algunos lactantes prefieran comer y rechacen el pecho destetándose precozmente.

Otra posible razón son las situaciones estresantes tanto en la madre como en el lactante. En este sentido destacar algunas circunstancias frecuentes como la reincorporación de la madre al trabajo, un cambio de domicilio, un viaje inesperado…En definitiva una gama de situaciones que causan cambios en la rutina del bebé, nada raro puesto que también estas circunstancias perturban a los adultos produciendo en ocasiones cierta inapetencia, nada extraño por lo tanto, que al lactante la situación le produzca desgana. Van a ser circunstancias pasajeras que remitirán en unos días con una dosis de paciencia y tranquilidad. Un cambio de sabor en la leche es otra de las posibles causas que pueden desencadenar que el bebé rechace el pecho. Aunque se trata de un ser pequeño, es capaz de notar pequeñas variaciones de sabor y en consecuencia rechazar comer. Un ejemplo de estas son la primera menstruación de la madre, un nuevo embarazo o incluso una mastitis, En estos casos la leche cambia de sabor, se vuelva más salada, lo cual no gusta a algunos bebés. Igualmente determinados alimentos o medicamentos que la madre puede estar tomando, pueden alterar el sabor de la leche, o incluso un olor nuevo en la piel de su madre por un desodorante, gel, perfume, etc, puede hacer que el lactante rehusé mamar. En conclusión un abanico de posibilidades que pueden desencadenar en una «huelga» de lactancia del bebé, que no sabe hablar, y negándose a mamar nos da a entender que algo va mal o no le está gustando. Por lo que, no queda más remedio que investigar, descubrir la causa para superar este momento tan angustioso. Mantener la calma con alta dosis de paciencia, siendo perseverante, ya que esto no significa el fin de la lactancia, sino un problema pasajero que en el caso de que tengas la sospecha de que se trata de un problema médico (infección de oído, garganta, aftas…) deberás acudir al pediatra para que evalué al bebé y prescriba el tratamiento adecuado. En otras ocasiones bastará con hacer mucho contacto con el bebé, amamantando en un lugar tranquilo, sin distracciones y sin esperar a que el bebé pida por hambre… y como ya te indiqué, tener una alta dosis de serenidad, confiando que en poco tiempo todo volverá a la normalidad. Las «huelgas» de lactancia suelen durar 4-6 días. No merece la pena tirar por la borda el único alimento que contiene «todos» los nutrientes, además de la exclusiva patente de contener sustancias que refuerzan su sistema inmunitario, a la vez, de llevar implícito todo el cariño de mamá.

Autora:Cintia Borja,  Enfermera, consultora lactancia materna certificada IBCLC.

 

La crianza con apego favorece el desarrollo neuronal de los bebés

Los neuropediatras aconsejan interactuar con los menores de hasta 3 años, hablarles y mimarlos. La fisionomía infantil desencadena en la mayoría de los adultos en edad fértil un instinto de protección

«No le hagas tanta upa, que lo estás malcriando y se acostumbrará». Todas las mamás primerizas y todos los papás primerizos escuchan este mantra de boca de familiares, amigos, vecinos y desconocidos que alegan los presuntos beneficios de criar bebés más independientes. Puede que esté dicha con buena intención, pero la frase no puede ser más errónea. Mimar a los bebés, tenerlos a upa, besarlos y hablarles hace que crezca su cerebro. No lo dicen solo los gurús de la crianza con apego. Lo confirma la ciencia.

«Los bebés necesitan que les hables, los toques e interactúes con ellos. De esa manera estás favoreciendo las conexiones neuronales [sinapsis]. Tiene que haber estímulos para que las neuronas se conecten. Hasta los 3 años, y sobre todo en los primeros meses de vida del niño, se producen entre 700 y 1.000 conexiones neuronales por segundo. Si no interactúas con tu bebé, ¿qué estímulos va a recibir? ¿Cómo va a aprender a hacer cosas?», explica la médica, pediatra y neuropediatra María José Mas, autora de La aventura de tu cerebro. «Cuando una mamá o un papá acarician, abrazan, besan y hablan con su bebé le están proporcionando experiencias que le van a permitir generar esas conexiones. Tienen que ofrecer esos estímulos con cariño y sin estrés. Cuando le hablas a tu pequeño, tu objetivo como padre –aunque sea inconsciente– es que aprenda a hablar también», continúa la experta.

Los bebés, de hecho, están programados para que se les mime y se les abrace. Su fisionomía está diseñada para eso, algo que ya fue descrito científicamente por el médico Konrad Lorenz. El kindchenschema (el esquema de los niños) responde a una cabeza grande respecto al cuerpo, brazos y piernas rechonchas, nariz y barbilla pequeñas, ojos grandes y piel suave. Estas características dan al bebé un aspecto frágil e indefenso que despierta ternura. «Pasa también con los animales, ya sea un cachorro de perro o un tigre recién nacido. Cuando un niño –o un animal– tiene un aspecto frágil, desencadena en la mayoría de personas, sobre todo en las que están en edad fértil, un instinto de protección», describe la doctora Mas, neuropediatra.

Hablar con el niño es darle la oportunidad de aprender el lenguaje. Desde la más tierna infancia, cuanto más se expone a los bebés a nuevas palabras, mayor es su vocabulario. «Los padres no solemos saber qué decirle a un bebé. Pero puedes hacer muchas cosas: describir lo que ves en la habitación, explicarle qué estás cocinando o contarle lo que has hecho en el trabajo», afirma el psicólogo Álvaro Bilbao en El cerebro de los niños explicado a los padres.

BÁSICO CON PREMATUROS

La evidencia científica demuestra que el contacto físico es fundamental para el desarrollo humano. En el caso de los bebés prematuros, a los problemas estrictamente médicos que sufren se suma el riesgo de que sus madres y padres no desarrollen de forma inmediata el vínculo porque su aspecto no cumple las expectativas del bebé con el que soñaban sus padres. Existe, incluso, el peligro de un posible rechazo. De ahí la importancia del método piel con piel. «Sostener a un bebé prematuro y ponérselo encima ayuda al niño a regular la temperatura. Además, es un lugar cercano para él por los olores y los sonidos del cuerpo de la mamá», advierte la autora de La aventura de tu cerebro.

«Cuando hablas con tu hijo, lo besas y te observa, su cerebro realiza conexiones que le ayudarán a afrontar su vida como adulto», concluye el psicólogo Álvaro Bilbao.

Fuente: Olga Pereda.

 

ENTREVISTA AL DR. GUSTAVO HUGO SAGER: BENEFICIOS DE LA LECHE MATERNA. BENEFICIOS DE LA DONACIÓN.

Entrevista realizada al Dr. en Pediatría: Gustavo Hugo Sager. Uno de los principales referentes para muchas mamás, familias y profesionales de la salud, en todo lo que respecta a: lactancia materna, donación y bancos de leche humana en nuestro país.

DR. SAGER: USTED EN NUESTRO PROCESO FORMATIVO EN PUERICULTURA NOS HABLO MUCHÍSIMO SOBRE LA IMPORTANCIA Y LOS BENEFICIOS DE LA LECHE MATERNA, ME GUSTARÍA QUE NOS EXPLIQUE BREVEMENTE LA SIGUIENTE DEFINICIÓN: «ES UN ALIMENTO: FUNCIONAL, INAGOTABLE, ECONÓMICO, VIVO, HUMANO, CAMBIANTE Y ECOLÓGICAMENTE PERFECTO».

Es un alimento funcional: porque no sólo alimenta sino que inmuniza al niño, tiene glóbulos blancos vivos que transfieren de madre a hijo toda la inmunidad hecha por su madre desde que nació a su pancita para protegerlo y tener 18 veces menos diarreas, 8 veces menos otitis medias agudas y 3 veces menos neumonías que los niños alimentados con leches de vaca o fórmulas a base de leche de vaca. Es inagotable: porque cuanto más se saca más se tiene, la madre de mellizos produce el doble que la de un niño único y siempre se sigue teniendo leche mientras la madre o el niño la extraigan. Es económico: porque sólo tiene como costo un poco más de comida que coma la madre mientras da el pecho para reponer sus reservas de alimento. Tiene agua segura y filtrada, 200 mono y oligosacáridos que hacen que el niño desarrolle una flora intestinal perfecta con características únicas, es decir, actúan de probióticos y junto a la flora prebiótica (los bifidobacterium) hace que se tenga un efecto simbiótico. Es humana: porque tiene componentes humanos, principalmente sus proteínas son humanas lo que no hace desarrollar alergias: asma y eczemas. Es cambiante: a través de los días (calostro, leche de transición y leche madura) y mientras el niño mama: al principio de la toma es una solución, luego una suspensión y al final de la mamada una emulsión con 5 veces más grasas que la leche del comienzo. Es Ecológicamente perfecto: ya que no hay gasto de combustibles para calentar la leche, no hay envases ni latas que actúen de residuos no reciclables y el ahorro de agua que implica el amamantamiento.

TENIENDO EN CUENTA QUE LA LECHE MATERNA ES EL MEJOR ALIMENTO QUE PUEDE RECIBIR UN BEBÉ, CUÁL SERÍA LA IMPORTANCIA DE LA DONACIÓN? QUIENES SON LOS RECEPTORES DE ELLA?

La Donación de leche materna es la forma altruísta, bondadosa, donde las mamás que están amamantando a sus propios hijos se proponen extraerse una leche extra que no necesita su propio hijo y donarla a un banco de leche, donde principalmente prematuros enfermos que por distintas razones no disponen de leche de sus propias madres la necesitan para prevenir enfermedades que la leche humana previene en ellos: la enterocolitis necrotizante, la sepsis neonatal, la retinopatía del prematuro y la broncodisplasia pulmonar. La leche materna previene todo esto por distintos mecanismos, principalmente por sus características antioxidantes. Los receptores además de los prematuros son los niños que han sido operados principalmente de enfermedades abdominales, niños más grandes con alergia a la proteína de la leche de vaca, deficiencias inmunitarias y diarreas intratables. Son como nodrizas pero con procedimientos técnicos intermedios donde se analiza y pasteuriza la leche para quitarle toda posible transmisión de enfermedades.

¿QUIENES PUEDEN DONAR SU LECHE?

Puede donar cualquier mujer sana que amamante a su hijo y presente los análisis de sangre negativo para enfermedades tipo: sífilis, hepatitis B, chagas y HIV, que no fume y no tome medicamentos contraindicados en la lactancia que no son muchos y no consuma alcohol.

¿CUÁNDO SE PUEDE EMPEZAR A DONAR LECHE MATERNA?

Lo ideal para comenzar a donar leche es cuando ya está establecida la lactancia, es decir, luego de los 20 o 25 días de vida del niño propio

EN NUESTRO ROL DE PUERICULTORAS, CONSIDERAMOS DE GRAN IMPORTANCIA LA CONCIENTIZACIÓN Y LA PROMOCIÓN TANTO DE LA LACTANCIA MATERNA, COMO ASÍ TAMBIÉN DE LA DONACIÓN DE LA LECHE HUMANA. QUÉ LES DIRÍA A AQUELLAS MAMÁS QUE PODRÍAN COMPARTIR SU LECHE, ES DECIR, QUE PODRÍAN DONAR Y AÚN NO LO HAN HECHO?

Que pueden hacer mucho bien, que donar leche es donar vida, que van a fabricar más leche y que su propio niño va a estar doblemente feliz porque su madre tendrá más leche y porque tendrá un hermano de leche.

Fuente: Carla Dadone, Puericultora

 

BLACK BREASTFEEDING WEEK: del 25 al 31 de Agosto de 2019

Mucha gente no conoce este evento (Black Breastfeeding Week), hace solamente 4 años que se celebra y este año tiene lugar entre el 25 y el 31 de agosto.

¿De verdad hace falta una semana mundial de la lactancia específica para las madres y los bebés de raza negra? ¿con la que celebramos la primera semana de agosto no es suficiente? Pues claramente no es suficiente.

Si miramos la presentación de la organización que lidera el proyecto (abajo), la lactancia materna en mujeres afroamericanas es notablemente inferior y los bebés tienen serios problemas de salud relacionados con no haber sido amamantados. En su presentación explican que la lactancia de mujeres negras tiene diferencias culturales que hay que tener en cuenta y, sobre todo, que necesitan un apoyo especial que las acompañe y ayude a conseguir la lactancia que desean.

5 razones por las que necesitamos una Black Breastfeeding Week:

La Semana Mundial  específica para madres y bebés negros se creó porque durante más de 40 años ha habido una enorme disparidad racial en las tasas de lactancia materna. Los datos más recientes de el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que el 75% de las mujeres blancas inician la lactancia frente al 58,9% de las mujeres negras. El hecho de que la disparidad racial en la iniciación e incluso una más elevada en lo que se refiere a la duración de la misma, ya es razón suficiente como para dedicar 7 días para reflexionar sobre el tema, pero aquí hay unas cuantas razones más:

  1. La alta tasa de mortalidad infantil en bebés de raza negra: los bebés negros doblan la tasa de mortalidad (en algún lugar, casi lo triplican) de bebés blancos. Esto es un hecho. La alta tasa de mortalidad infantil entre los bebés de raza negra se debe sobre todo a haber nacido enfermos o prematuros. Estos bebés necesitan mucho más la inmunidad y los beneficios nutricionales de la leche materna. Según el CDC, el aumento de la lactancia materna entre las mujeres negras podría disminuir las tasas de mortalidad infantil hasta en un 50%.
  2. Las altas tasas de enfermedades relacionadas con la alimentación: cuando nos fijamos en los beneficios de la leche materna – como el primer alimento más completo-  que ha demostrado reducir los principales riesgos de salud de los niños afroamericanos. Desde infecciones en el tracto respiratorio superior, la diabetes tipo II o el asma, el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) y la obesidad infantil. Y la leche materna es la mejor medicina preventiva que la naturaleza ofrece.
  3. La falta de diversidad en el campo de la lactancia: no sólo hay flagrantes disparidades raciales en las tasas de lactancia materna, existe una disparidad evidente en el liderazgo de la lactancia materna también. No es discutible que el liderazgo pro lactancia materna está en manos de las mujeres blancas. Esto es un problema. Por un lado, por desgracia perpetúa la idea errónea de que las mujeres negras no amamantan. También significa que muchos de los profesionales de la lactancia, aunque bien intencionados, no están culturalmente preparados, ni suficientemente capacitados o sensibles para tratar adecuadamente a las madres afroamericanas. Esta es una semana para discutir la falta de diversidad entre los especialistas en lactancia y para cambiar nuestra narrativa. Un tiempo para resaltar, celebrar y mostrar los campeones de lactancia materna en nuestra comunidad que a menudo son invisibles. Y para asegurarse de que el liderazgo de la lactancia materna también refleja la misma paridad que buscamos entre las mujeres que amamantan.
  4. Barreras culturales específicas entre las mujeres negras: si bien muchas de las trampas para una lactancia son universales, las mujeres negras tienen además barreras culturales propias y una historia compleja conectada a la lactancia materna. Desde el papel de nodrizas en la esclavitud siendo obligadas a amamantar y a cuidar de los hijos de sus dueños a menudo en detrimento de sus propios hijos, a la falta de modelos y apoyo multi-generacional, a sus propios estereotipos dentro de su comunidad, tienen un discurso diferente en torno a la lactancia materna y que necesita una atención especial.
  5. Condiciones “desérticas” en sus comunidades: muchas comunidades afroamericanas son auténticos “desiertos” en cuestión de apoyo a la lactancia -desierto es un término que acuñé para describir las condiciones en muchas áreas urbanas donde las mujeres no pueden acceder a ayuda para ofrecer el mejor alimento a sus bebés. No es justo pedirle a la mujer, a ninguna mujer, que amamante cuando se vive en una comunidad que carece de apoyo. Tiene todos los números para fracasar.

Fuente: Alba Padró. blog.lactapp.es

 

CIÁTICA EN EL EMBARAZO ¿QUÉ ES? ¿CÓMO PREVENIRLA Y ALIVIAR EL DOLOR?

¿Qué es la ciática?

La ciática se produce al inflamarse el nervio ciático, el nervio más largo y ancho del cuerpo. Comienza en la pelvis, continua por la parte trasera de los muslos y se ramifica detrás de las rodillas llegando hasta los pies.

Es una dolencia que se manifiesta con frecuencia en la parte baja de la espalda, en un lado, y afecta hasta la mitad del glúteo. Cuando la ciática es bastante leve, el dolor está localizado. En las formas más importantes, en cambio, el dolor se irradia a lo largo de la pierna y llega a afectar la corva de la rodilla e incluso al talón y el pie. De hecho, éste es el recorrido del nervio ciático, que parte de la región lumbar y se extiende a las piernas.

Ciática en el embarazo: ¿Por qué es tan común?

El nervio ciático es un nervio especialmente vulnerable a la presión. Por eso la sobrecarga de peso que se produce durante el embarazo ocasiona dolor en el nervio. A medida que el útero crece, los nervios espinales que alimentan el nervio ciático en la parte baja de la espalda se comprimen e irritan.

Las hormonas también son responsables de que aparezca ciática en el embarazo.

Hay mujeres que comienzan a sufrirla incluso desde las primeras semanas. Se debe a que durante la gestación el organismo de la mujer segrega una hormona llamada relaxina, que ayuda a reblandecer la zona de la pubis y la matriz para facilitar la salida del bebé a través del canal de parto. Esta distensión de los músculos de la zona relaja los ligamentos provocando dolor.

¿Cuándo suele aparecer éste dolor o molestia de ciática en el embarazo?

La ciática es un trastorno que suele aparecer en la segunda mitad del embarazo, cuando el peso de la barriga obliga a la futura mamá a adoptar posturas incorrectas.

Por ello, la mayoría de las veces, estos dolores aparecen a partir del cuarto o quinto mes de embarazo.

Debemos consultar a nuestro médico para verificar que el embarazo sea la única causa de esta ciática. ¿Por qué? porque el tratamiento de la ciática depende de la causa y puede ser muy diferente de un caso a otro.

Embarazada, ¿qué postura adoptar?

Estando embarazadas, notaremos algún cambio en nuestro centro de gravedad. Para limitar el dolor de espalda y la pérdida de equilibrio, es mejor favorecer ciertas posturas:

Sentadilla: sentarnos sobre los talones y asegurarnos de mantener la espalda recta.
Levantar un objeto del suelo: agacharse y ponerse de pie sin problemas.
Salir de la cama: ponernos a un lado, cruzar la pierna superior en la inferior y usar las manos para enderezar.
Evitar mantener el estómago hacia adelante y la espalda excavada (demasiado arqueada).

¿Qué podemos hacer para aliviar el dolor de ciática?

Controlar el peso en el embarazo: un aumento excesivo de peso ocasiona una mayor compresión del nervio ciático.

Cambios posturales: unos malos hábitos posturales contribuyen a que el dolor aparezca. Por ejemplo: evitemos estar sentada durante tiempos prolongados, no cruzar las piernas al sentarnos, si nos agachamos siempre hacerlo doblando las rodillas, mantener la espalda recta y caminar erguida.

Utilizar un calzado adecuado: no es bueno que sea del todo chato ni que tenga demasiado tacón. (La medida justa es 4 cm aproximadamente)

Intentar no levantar nada pesado. Si tenemos que levantar algo, debemos doblar las rodillas y mantener la espalda recta. Es importante que mantengamos el objeto que estamos levantando cerca de nuestro cuerpo. Y no nos olvidemos de «escucharlo», si sentimos mucho dolor debemos de dejar de hacer lo que estábamos haciendo para evitar que el dolor se haga mas severo o intenso.

Para dormir podemos colocarnos una almohada entre las piernas para aliviar el dolor si lo hacemos de costado o colocar una almohada debajo de las piernas si dormimos boca arriba.

Cuando aparece el dolor, colocar calor seco en la zona varias veces al día. Podemos hacerlo con una manta eléctrica, envolviendo en una toalla una bolsa llena de agua caliente o calentando un paño con la plancha.

Darnos un baño de agua templada cuando el dolor sea fuerte o se agudice.

También son recomendable los masajes y la osteopatía: ambas técnicas contribuyen a aliviar el dolor y la tensión de la zona gracias a técnicas de relajación y estiramiento.

Además de ello:

La alimentación es muy importante

También es muy recomendable que procuremos aumentar en nuestra dieta el consumo de alimentos ricos en vitamina D (contra la debilidad muscular) y vitamina B1 (para fortalecer los nervios).

  • Tienen vitamina D el pescado azul (sardinas, arenques, boquerones…), la leche y los derivados lácteos, la yema de huevo y la margarina.
  • Son abundantes en vitamina B1 los cereales integrales, la avena, la carne de cerdo, las hortalizas, el salvado de trigo y la levadura de cerveza.

Puede que estos consejos te sean útiles para combatir el dolor de ciática en el embarazo, dado que es una molestia típica del período de gestación que suele desaparecer espontáneamente después del parto.

De todos modos, si el dolor es demasiado intenso lo recomendable, como se planteó mas arriba de la nota es que lo consultemos con nuestro médico, quién puede recetar o indicar algún tratamiento a seguir.

EL CALOSTRO, UN TESORO

Muchas culturas han considerado —y algunas aún consideran— que el calostro no sirve o es malo y, por tanto, hay que evitarlo. En estos casos, se deja al bebé varias horas, a veces días, sin comer absolutamente nada o se les alimenta con preparados tradicionales.

Pero nada más lejos de la realidad, ya que el calostro es un alimento único y adaptado a las necesidades específicas de un bebé recién nacido.

El calostro empieza a producirse entre las 12-16 semanas de embarazo y, a veces, su presencia es visible pero otras veces no, y este hecho no tiene la menor importancia ni determina el curso de la futura lactancia ni la producción de leche que la madre tendrá. Es más habitual observar la presencia de calostro en el segundo embarazo con el primero, ya que el pecho después de una primera lactancia está mucho más preparado.

Cuando un bebé nace le basta con el calostro. La primera función del calostro para el bebé es la de protección y, la segunda, la alimentación. Por lo tanto, un bebé debe ir tomando pequeñas cantidades, de 8 a 12 veces al día, de calostro durante unas setenta y dos horas.

Las cantidades siempre son mínimas y perfectamente adaptadas a la capacidad estomacal del bebé. A medida que el bebé ingiere el calostro, este va tapizando su mucosa intestinal y le protege de infecciones. Habitualmente, los recién nacidos se muestran ansiosos y demandantes, quieren estar pegados al pezón y succionar de manera continua. Este “trabajo” que realiza el bebé garantiza la llegada de la leche de transición, que es la leche que precede a la leche madura, y el buen establecimiento de la lactancia y no debería ser interpretado como una falta de alimento.

¿Cómo es el calostro

El calostro es visiblemente diferente a la leche madura, es de color amarillo o anaranjado ya que está saturado de vitaminas, en especial de betacarotenos que tienen un efecto antioxidante sobre las células del bebé.

Pero el rasgo más distintivo del calostro es su composición única que le hace parecerse mucho a la sangre, es un cóctel inmunológico, una primera vacuna especial y única.

El calostro, además, evita la adherencia de patógenos y reviste la mucosa gástrica de una capa protectora que evita que las bacterias puedan penetrar en ella. El calostro está lleno de células vivas que trabajan para proteger al recién nacido. Estas células transmiten información inmunológica de madre a hijo por lo que ofrecen una protección tanto a corto plazo como en la edad adulta. Se ha demostrado científicamente que en caso de un trasplante de órganos entre madre e hijo, si éste fue amamantado, tiene más opciones de que el trasplante sea un éxito, ya que el cuerpo del receptor “reconoce” ese órgano como propio y no lo ataca.

El calostro tiene altas cantidades de sodio, potasio, cloruro y colesterol que tienen la función de estimular el crecimiento óptimo del corazón, el sistema nervioso central y el cerebro.

El calostro también tiene muchas más proteínas que la leche madura, que tienen una importante tarea de protección, nutrición y, además, controlan los niveles de azúcar en sangre del bebé. Esto es especialmente importante pues los bebés que tienen dificultades para mantener sus glucemias.

La lactoferrina es una proteína presente en el calostro, con actividad antibacteriana y antifúngica, aparece en la orina de los niños que lo han tomado, y parece ser que de esta manera el sistema urinario se protege también frente a las infecciones que suelen afectar a los recién nacidos con mucha facilidad.

¿A partir de cuándo se deja de producir calostro?

Habitualmente, la madre produce calostro durante las primeras 48 a 72h tras el nacimiento del bebé. Si, lejos de este plazo de tiempo, todavía seguimos produciendo calostro puede ser significativo de que algo puede estar interfiriendo nuestra producción de leche y será recomendable acudir al ginecólogo.

¿Me puedo extraer calostro?

Pueden existir diferentes situaciones por las que una madre necesita extraer calostro para su bebé. Si es el caso, el método más recomendable y práctico es la extracción manual.

¿Y puedo extraer calostro durante el embarazo?

Sí, en algunas circunstancias es incluso recomendable extraer calostro durante el embarazo. Tener una pequeña reserva de este calostro prenatal, puede ser de mucha ayuda para poder administrarlo al bebé en las primeras horas posteriores al nacimiento, en especial cuando, por ejemplo, la madre sufre diabetes gestacional.

El calostro es, en definitiva, un tesoro, oro amarillo, que se sirve en la medida justa en el momento justo para garantizar la mejor protección y la mejor alimentación.

Autora: Alba Padró. www.blog.lactapp.es

 

Las rabietas de los niños son el comienzo de la Inteligencia Emocional

Todos los niños pequeños tienen rabietas, y estas rabietas determinan la Inteligencia Emocional dependiendo de cómo los padres las enfoquen y trabajen sobre ellas. Cada rabieta infantil puede ser toda una oportunidad para enseñar a los niños a gestionar sus emociones, a que las entiendan y sobre todo, a empezar a tener Inteligencia Emocional. En cambio, si no se entienden las rabietas como oportunidades y se piensan que son negativas, entonces, puede que no se trabaje la Inteligencia Emocional y los padres se sientan frustrados y cansados la mayoría del tiempo… Porque las rabietas son normales e incluso saludables en los niños.

Las rabietas en los niños

Las rabietas son estallidos de emociones intensas cuando los niños no saben expresar con palabras qué es lo que les sucede en el interior. Solemos asociar las rabietas con los niños pequeños, pero la realidad es que los niños más grandes, los adolescentes e incluso los adultos pueden estallar en rabietas si no saben expresar o canalizar las emociones que tienen en su interior.

En los niños pequeños las rabietas suelen estar acompañadas de llantos, gritos y mucha rabia mal canalizada. Estos estallidos tan intensos hacen que los padres no sepan muy bien qué pueden hacer para conseguir que los pequeños recuperen su equilibrio interno. Pero estas rabietas son imprescindibles para mejorar la Inteligencia Emocional en el futuro de la vida de los niños.

No solo es un carácter fuerte, es la necesidad de querer expresar sus sentimientos y no saber cómo hacerlo. Es una necesidad de sentirse comprendidos para poder así, canalizar mejor las emociones, pero necesitan ayuda. Aunque es cierto que cada niño tiene su carácter y unos pueden tenerlo más fuerte que otros, en todos ellos se debe trabajar la Inteligencia Emocional para mejorar de este modo, su éxito futuro.

Ver las rabietas como oportunidades para trabajar la Inteligencia Emocional

A partir del primer año de vida de cualquier niño o niña será el momento en el que aparezcan las primeras rabietas y seguirán existiendo y siendo muy intensas hasta que el niño o la niña cumplan los 4 años. En esta edad, a los 4 años, el cerebro de los niños empieza a madurar y a entender mejor qué sucede a su alrededor, aunque sus emociones pueden seguir siendo muy intensas. También pueden tener problemas en la tolerancia a la frustración.

Cuando un niño tiene una rabieta nunca debe ignorarse porque se sentiría abandonado emocionalmente. Los niños que tienen una rabieta deben sentirse comprendidos, seguros y emocionalmente estables. Cuando un niño tiene una rabieta es necesario que los adultos no tengan también una rabieta porque eso solo intensificaría el malestar del ambiente y también el de los hijos.

Si tu hijo tiene una rabieta, no te quiere manipular ni tampoco está siendo ‘malo’. No es consciente de la gran carga emocional que tiene encima y piensan que lo que les sucede no tiene solución porque no son capaces de encontrarla por ellos mismos, por eso tu guía y tu apoyo es fundamental desde el principio. Solo quieren expresar lo que les ocurre pero no saben cómo hacerlo de forma adecuada y tú, se lo debes enseñar. Debes ayudarle a poner palabras a sus emociones, a entender qué le ocurre y sobre todo, a que sean capaces de buscar soluciones a lo que les está ocurriendo (con tu ayuda, no le resuelvas nada, simplemente orientales en su camino).

Cuando un niño tiene una rabieta no olvides:

  • Hacerle entender que no siempre se tiene lo que se quiere.
  • Ponerle normas y ser clara con ellas, no las rompas.
  • Explicarle dónde están los límites.
  • Hablarle en voz calmada, sin gritos y de forma segura.
  • Estar a su lado y no decirle que se calle con un grito, permite que exprese su emoción.
  • Esperar a que deje de llorar para poder hablar con tu hijo/a pero no te alejes mientras se va calmando.
  • Si tiene la rabieta en un lugar público actúa de igual manera, con calma. Llévale a un lugar apartado donde pueda tranquilizarse y así que se desahogue hasta que puedas hablar con él.

Autora: María José Roldán. www.etapainfantil.com

Olvida las tarjetas y las fichas: que jueguen con piedras y palos. Un experto explica cómo aprenden los niños

¿Cómo aprenden los niños y cómo puede su entorno ayudar o entorpecer ese proceso?

La respuesta a ambas preguntas está en los primeros años de nuestras vidas. Casey Lew-Williams es profesor de la Universidad de Princeton y codirector del Laboratorio de Bebés de Princeton. Nos habla de las mejores maneras de apoyar el crecimiento de los niños, el impacto de la pobreza en el aprendizaje temprano y por qué los juguetes educativos más sofisticados suelen ser menos efectivos que simplemente jugar, hablar, cantar y abrazar.

¿Qué es lo que Ud. investiga?

Mi principal área de interés es descubrir cómo aprenden los niños, especialmente cómo aprenden el lenguaje. Nuestra educación comienza en el primer día de nuestras vidas y se basa en dos factores: uno es la capacidad humana de detectar y recordar patrones, el otro es nuestro interés por otras personas. La comprensión de la interacción entre estos dos componentes puede ayudarnos a entender el aprendizaje, y nuestras experiencias infantiles son el fundamento del aprendizaje.

¿Cómo funciona el aprendizaje temprano?

El aprendizaje inicialmente se basa en la búsqueda de patrones en la información compleja que los bebés encuentran en su camino, como las palabras en el lenguaje. Los bebés tienen una capacidad increíble para eso. En el momento en que nacen, ven a sus padres u otros adultos haciendo cosas como mover la boca y los ojos, hacer sonidos y ofrecerles comodidad y comida. Y se enganchan. Se vinculan. Y con la gente a su lado, comienzan a navegar a través de los millones de bits de datos que llegan a sus ojos y oídos en cada momento. Encuentran estructura en ello, aprenden, y gradualmente se convierten en aprendices cada vez mejores.

Las experiencias que tenemos en la vida son una parte muy importante de esta ecuación. Si usted está creciendo en una familia con acceso a educación de alta calidad, nutrición y otros recursos, es más probable que crezca y se desarrolle de manera que maximice el potencial de su cerebro. Si nace en circunstancias más adversas, este proceso de aprendizaje puede ocurrir de manera diferente o más lenta.

Entonces ¿la pobreza afecta al aprendizaje?

Los niños nacidos en la pobreza enfrentan muchos desafíos. Por ejemplo, estudios en los Estados Unidos han demostrado que en las familias más ricas, los niños oyen decenas de millones de palabras en los primeros 4-5 años de sus vidas. En promedio, los niños que crecen en la pobreza oyen mucho menos palabras, en algunos casos, sólo un tercio en comparación con los niños más ricos. El lenguaje no es sólo una de las habilidades más complejas que aprendemos como seres humanos, también es un ingrediente clave para aprender las complejidades de otras habilidades, como lectura y matemáticas, e incluso nuestra vida social.

Pero es importante señalar que los retrasos en el aprendizaje pueden ser superados en algunas circunstancias. Por ejemplo, la terapia del habla puede ayudar a un niño a ponerse al día con sus habilidades lingüísticas. Pero también es importante señalar que la adversidad temprana puede tener consecuencias duraderas. Por ejemplo, investigaciones recientes muestran que si usted es un niño que vive en la pobreza, los lóbulos frontales y temporales de su cerebro pueden mostrar defectos de desarrollo. Estas regiones controlan cosas como el aprendizaje, la regulación de las emociones, el procesamiento de la información y la memoria.

¿Qué pueden hacer las familias en circunstancias difíciles para apoyar a sus hijos?

El juego es crucial. Los padres no necesitan poseer muchos juguetes ni comprar muchas cosas. Si un niño tiene acceso a algunos palos y algunas piedras y un adulto para jugar, se pueden lograr grandes cosas. Los procesos cognitivos requeridos para el juego simbólico en el patio de recreo son más exigentes que estar allí mirando las tarjetas.

Con niños pequeños, puede ser tan simple como rodar una pelota por el suelo, hablar y cantar al bebé, y abrazarle. Se trata de mostrar al bebé lo divertido que es estar con otra persona, y cómo comunicarse con los demás es gratificante. La interacción en vivo es mejor para aprender que ver pasivamente la televisión, razón por la cual algunas organizaciones médicas recomiendan ahora no ver televisión durante los dos primeros años de vida.

Los padres a menudo no se dan cuenta de que la educación comienza tan temprano y que desempeñan un papel tan destacado en el proceso de desarrollo y aprendizaje de su bebé, incluso desde que es recién nacido.

“Más juego” suena como una solución increíblemente simple. ¿Cuáles son los desafíos?

Muchas familias tienen que luchar para llegar a fin de mes, y aquellos que tienen menos dinero y menos educación, a menudo no tienen tanto “ancho de banda” para sus hijos. Es agotador ser padre en cualquier circunstancia, pero es mucho más agotador cuando no tienes los recursos que tienen otras familias. A menudo, tienen varios trabajos, pueden no tener acceso a transporte confiable, y hay una mayor incidencia de problemas como el estrés o la depresión. Esto reduce el tiempo y la energía para estar todos los días con el bebé y tener con el/ella interacciones de alta energía/calidad.

Pero si lo hacen, eso puede marcar una enorme diferencia. A nivel neuronal, en los primeros años de vida, tenemos más conexiones neuronales de las que jamás tendremos. Perdemos muchas de ellos con el tiempo, lo que en realidad es una señal de aprendizaje. Las conexiones que importan siguen siendo fuertes, mientras que las otras se disipan. El desarrollo neurológico sano es esculpido por interacciones de alta calidad y el juego. Y la infancia es el momento de favorecer que se produzcan conexiones neuronales de calidad.

 ¿Qué puede hacer la sociedad para ayudar a los primeros alumnos ya sus padres?

Me sorprende que los políticos no se apoyen en la neurociencia para abordar algunos de problemas complejos de la sociedad. Debemos invertir mucho más dinero en programas para familias con niños pequeños. Si queremos avanzar seriamente en temas como la desigualdad de ingresos, necesitamos pensar más en los niños.

Entrevista de Sophie Hardach para el Foro Económico Mundial

Traducida del artículo:
Forget flashcards, play with sticks. An expert explains how children learn

 

El tipo de lactancia recibida influye en la salud mental de niños y adolescentes

Mucho se ha escrito sobre los beneficios sobre la salud física de madre y bebé de la lactancia materna.  Pero no tanto acerca de cómo el modo de lactancia influye en el vínculo afectivo madre-bebé, y en la salud mental de las niñas y niños. Según la Dra. Ibone Olza, psiquiatra infantil, la lactancia materna es la herramienta fisiológica del vínculo afectivo.

Un estudio (1) llevado a cabo por un equipo dirigido por la Dra. Wendy Oddy, del Instituto Telethon de investigación en Salud Infantil, en Australia, nos ofrece datos interesantes sobre los efectos a largo plazo sobre el tipo de lactancia.  El estudio comenzó en 1989 con 2366 mujeres que entonces estaban embarazadas de 16 a 20 semanas.  Se hizo un seguimiento sobre la forma de alimentación de sus hijas e hijos, y otros datos relativos a su desarrollo cuando los niños alcanzaron uno, dos, tres, cinco, ocho, 10 y 14 años.  El seguimiento incluía la respuesta a cuestionarios sobre el comportamiento y las psicopatologías de los niños.

Una de las conclusiones es que los niños que habían disfrutado de una lactancia más larga, de más de seis meses, tenían menos problemas de salud mental en general, incluso una vez llegados a la adolescencia.

Entre las posibles causas apuntadas por los científicos, además de su efecto positivo sobre el vínculo afectivo, está el beneficio que el contacto con la madre ejerce sobre los sistemas neuroendocrinos de respuesta al estrés del bebé.  Es un hecho que la leche materna es un alimento inteligente cargado de hormonas del amor como oxitocina, prolactina y endorfinas, que ejercen una influencia muy positiva sobre el neurodesarrollo del bebé y sobre el vínculo con su madre, ambos relacionados entre sí  (2)

El hecho de que la lactancia materna implique muchas ocasiones y mucho tiempo de contacto físico y afectivo entre madre y bebé es sin duda un factor importante que también influye en la calidad del vínculo y en el neurodesarrollo.  Por eso la Dra. Olza recomienda, en caso de no dar pecho, dar el biberón como si fuera el pecho.

Otro factor que podría influir -según los investigadores- en la presencia en la leche materna de ácidos grasos de cadena larga y de componentes bioactivos que influyen en el equilibrio neuroendocrino del bebé, en un momento crítico de desarrollo cerebral.

Las dos primeras horas de vida y el vínculo de apego

Hay factores de la atención al parto y el posparto que influyen tanto en la calidad del vínculo entre madre y bebé y en el éxito de la lactancia materna. Un estudio (3) realizado en Rusia sobre las prácticas en el posparto (dejar al bebé piel con piel con su madre o separarlo de ella) reveló que el contacto piel con piel y la lactancia temprana en las dos primeras horas después de nacer potenciaba la sensibilidad de la madre hacia el bebé, la capacidad de autorregulación de éste y el apego entre ambos.  Eso es así porque las dos horas que siguen al nacimiento es una etapa crítica en el establecimiento del vínculo afectivo, para todos los mamíferos. 

Como se asista el posparto tiene un impacto muy grande no sólo en el vínculo, sino también en la lactancia materna.

El apego y la prevención de la drogadicción

Otro estudio (4) interesante relacionado con la influencia del contacto físico en la primera infancia sobre la salud mental es el realizado en la Universidad de Duke (EE UU) y la Universidad de Adelaida (Australia) y publicado en The Journal of Neuroscience, que ha demostrado que las caricias y el contacto físico en las especies mamíferas tiene efectos biológicos positivos sobre las crías, y entre otros efectos reduce la susceptibilidad a las adicciones.  En un experimento realizado con ratas, se constató que el contacto estrecho de las crías con su madre hace que su sistema inmune aumente la producción de una molécula llamada Interleucina-10, que entre otras funciones influye en la respuesta del cerebro ante sustancias potencialmente adictivas, al desactivar las reacciones de “recompensa” responsables de la adicción. La neurocientífica Staci Bilbo y sus colegas comprobaron que las crías que habían recibido más caricias maternas tras nacer tenían más genes activos destinados a producir esta sustancia en su cerebro, en una proporción directa con la cantidad de caricias y “arrumacos” recibidos.

Acceso a estudios:

(1) The Long-Terms Effects of Breastfeeding on Child and Adolescent Mental Health: A Pregnancy Cohort Study Followed for 14 years

(2) Emergent Synchronous Bursting of Oxytocin Neuronal Network.

(3) Early contact versus separation: effects on mother-infant interaction one year later

/4) Early-Life Experience Decreases Drug-Induced Reinstatement of Morphine CPP in Adulthood

Fuente: www..terramater.es

 

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